Logo CE Hor 200   rrss f rrss l rrss ig rrss t rrss y  
 
01RoCe

Roberto Celedón Bulnes

Director Ejecutivo  


La metáfora de una novela fantástica nos invita a repensar la forma en que el Estado y los equipos técnicos abordan la reparación de la niñez vulnerada..
 

En “La música del silencio”, novela breve de Patrick Rothfuss, se nos presenta a Auri, un personaje que vive en los túneles subterráneos bajo la Universidad. En ese mundo invisible para la mayoría de las personas, ella cuida, organiza y ordena los pequeños detalles que mantienen su equilibrio. Auri no busca imponer orden, sino que lo descubre a través de la escucha. Esta forma minuciosa de habitar el subsuelo nos ofrece una metáfora muy poderosa para reflexionar sobre el trabajo técnico que se realiza en el Servicio de Protección Especializada a la Niñez y Adolescencia.

 

El arte de la intervención clínica

En el trabajo con niños, niñas y adolescentes que han sido gravemente vulnerados, es fundamental tener la capacidad de percibir lo invisible: relatos que esconden vergüenza, silencios pesados o gestos mínimos que anuncian una retraumatización. Esta sensibilidad no es una simple intuición romántica, sino que constituye una verdadera competencia técnica.

Del mismo modo en que Auri prepara jabón con cuidado, ajustando el tiempo y la proporción , la intervención clínica debe entenderse como un proceso artesanal. Aunque la política pública requiera de cierta estandarización, esto no puede sustituir la singularidad del acto clínico. Cada caso exige un ajuste fino, y si se aplican fórmulas rígidas, el proceso pierde su eficacia terapéutica. La reparación del daño necesita, inevitablemente, estabilidad, continuidad y un tiempo protegido.

 

Habitar el subsuelo institucional

Lamentablemente, gran parte del trabajo especializado se lleva a cabo en lo que podríamos llamar un "subsuelo institucional", operando bajo una alta presión administrativa y sin una visibilidad proporcional a su complejidad. En estos escenarios, la sobrecarga crónica y la rotación de los profesionales afectan directamente la calidad de la intervención. Es imperativo comprender que un sistema que no cuida a quienes cuidan, termina erosionando su propia capacidad reparadora.

En medio de esta oscuridad e incertidumbre, el liderazgo técnico debe actuar como "Foxen", la pequeña luz que orienta a Auri en los túneles. Un buen liderazgo no busca deslumbrar, sino ofrecer una dirección clara, mantener la coherencia con el enfoque de derechos y proteger los espacios de supervisión. En contextos tan complejos, esta orientación ética se vuelve una condición indispensable para la sostenibilidad.

 

Escucha radical y la reconstrucción del mundo

Las experiencias de violencia suele fracturar el lenguaje, haciendo que los relatos estén llenos de repeticiones, fragmentos desconectados y silencios persistentes. Ante esto, los equipos deben ejercer lo que la filósofa María del Rosario Acosta López denomina "escucha radical". Esto significa resistir la urgencia institucional de cerrar rápidamente el sentido de una historia. Escuchar radicalmente implica tolerar la incertidumbre y sostener un espacio donde la experiencia pueda comenzar a existir, sin forzarla a tomar una forma que todavía no tiene.

Al hacerlo, el trabajo de los equipos se convierte en un esfuerzo por recomponer un espacio vital. A través de acciones pequeñas, muchas veces invisibles, se genera la posibilidad de que estos niños y niñas vuelvan a habitar el mundo sin un miedo permanente.

 

El desafío estructural

Todo esto nos lleva a una pregunta estratégica esencial: ¿qué tipo de Estado protege la delicadeza del cuidado?. La protección especializada exige una política pública que entienda la complejidad del trauma y la verdadera temporalidad de la reparación. La estabilidad de los equipos, el financiamiento adecuado y la calidad técnica no son beneficios accesorios, sino condiciones estructurales.

 

El desafío mayor es crear las condiciones para que el cuidado no dependa únicamente del heroísmo individual, sino de un sistema institucional robusto. Porque, tal como nos recuerda Auri, el mundo visible depende de lo invisible mucho más de lo que está dispuesto a reconocer.

 

Conoce más Columnas de Opinión

 

boton formulario

 

boton transparencia

 

Tribunalia400